Teatro: No somos ángeles

0

Es una llamada de atención a lo pequeños que somos en un mundo que no controlamos.

Los recuerdos son lo que nos construyen como personas. Esas pequeñas partes de un puzzle que compone nuestra existencia, que nos hace ser como somos. Los recuerdos son partes de nuestra vida, cuando los traemos con nuestra memoria hasta el presente de nuestro hoy y ahora parecen de nuevo aquí. Nos trasladamos hasta un momento en el que vivimos una gran historia, tuvimos un traspiés, metimos la pata, fuimos primera persona de una anécdota, conocimos a alguien o cuando tuvimos un sentimiento tan fuerte que aún palpita en nuestro corazón a pesar del tiempo y de que, los recuerdos, no son sino momentos que ya no están y que no se volverán a repetir.
Pero si los recuerdos de tiempos mejores nos hacen sentir el anhelo tan manido de que “cualquier momento pasado fue mejor”, también son esos mismos pedazos de historia los que nos hacen seguir adelante cuando de verdad aparece ese momento de la vida de cualquiera en el que si es cierto que de lo vivido y disfrutado poco queda y que el futuro se presenta tan dramático como la tragedia más pura de Grecia.

La compañía de Teatro La Baraka ha puesto en escena una obra que llega hasta el alma de todo tipo de sensibilidades con los recuerdos como línea argumental. Una preciosa historia de lo más cotidiana presentada en dos líneas temporales. Del ayer hasta el hoy y de lo que ha pasado hoy hasta atrás. Con muchos recursos de escena tan originales como la “cámara lenta” cuando atraviesan una calle y el día está alterado por un viento fuerte.

No somos ángeles, somos seres frágiles y sensibles, que se emocionan viendo como una obra es capaz de estar tan bien montada, tan bien contada, con escasos recursos, con un escenario con sillas puestas en círculo, con una música y una iluminación perfectas y con sólo una vida maravillosa llena de recuerdos que hace falta contar para salir adelante.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here