Ilusiones ópticas al descubierto

No es menos importante el “aislamiento” o “integración” en el espacio real que puede ser (de hecho lo es) un elemento inductivo o estimulante para toda la obra. Ya, sobre el valor del marco en el cuadro, escribió un interesante ensayo Ortega y Gasset, en donde intuye la relación de la realidad pictórica con la realidad física del entorno que, no por ser de otra naturaleza, dejan de influirse recíprocamente.

Las Ilusiones óptica con tecnología actual

Hoy, con las manipulaciones fotográficas e infográficas que afectan al color, tamaño y fragmentación de las pinturas, con las limpiezas y restauraciones de obras antiguas, con la colocación en lugares inadecuados y móviles, y con las iluminaciones artificiales, cambiantes desde puntos reflectantes y rasantes de los cuadros, asistimos a una alteración continua de los estímulos, que los grandes maestros procuran controlar con equilibrio exquisito y sensibilidad muy acusada. Les robamos así, a las obras pictóricas, los valores plásticos más queridos por los maestros, y nos conformamos con otras cualidades que siguen permaneciendo en las pinturas (incluso en las peores reproducciones).

Si de repente vas conduciendo y te encuentras con un autobús de frente es posible que te lleves un susto tremendo, sin embargo, tanto tu como él irías en el sentido correcto y lo que estás viendo es la parte trasera del bus, con una decoración en el cristal que ayuda a crear la ilusión óptica de que te estrellaras contra él.

 

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