A pocos kilómetros de Mérida, el Balneario de Alange conserva dos espacios termales que ya formaban parte de un establecimiento romano. Lo curioso no es solo su antigüedad: una inscripción antigua relaciona estos baños con la salud de una joven llamada Varinia Serena. Hoy se puede recorrer un lugar en el que conviven arquitectura romana, reformas del siglo XIX, agua termal y un paisaje de embalse y sierra.

Una historia escrita en piedra: ¿quién era Varinia Serena?
El ayuntamiento y la documentación turística de Alange recogen un ara votiva vinculada a Licinio Sereniano, quien dedicó una ofrenda a la diosa Juno en agradecimiento por la salud de su hija Varinia Serena. La inscripción permite situar el uso de las instalaciones en el siglo III de nuestra era. Es un testimonio histórico de la importancia que tenían las aguas, no una demostración médica de que curasen la enfermedad de la joven.
La historia de esta familia sigue presente incluso en el nombre de uno de los alojamientos asociados al entorno termal. Pero el documento arqueológico es el punto de partida: habla de personas reales, creencias religiosas y una práctica social de hace muchos siglos.
Dos salas circulares bajo cúpulas romanas
Del conjunto antiguo sobreviven dos cámaras circulares, con cúpulas semiesféricas y piscinas centrales a las que se baja mediante gradas. La oficina de turismo describe un edificio romano de unos 33 × 16 metros. Las salas tenían hornacinas y, según la interpretación histórica difundida por el municipio, pudieron organizarse originalmente por sexo.
La declaración de Patrimonio Mundial llegó en 1993, como parte del Conjunto Arqueológico de Mérida inscrito por la UNESCO. Conviene precisar esto: no se declaró todo el pueblo ni cualquier tratamiento moderno del balneario, sino que las termas de Alange figuran entre los componentes patrimoniales del conjunto.
¿Cómo ha sobrevivido este balneario hasta la actualidad?
El establecimiento no permaneció inalterado. Tras el periodo romano, tuvo transformaciones, declive y recuperación. Durante el siglo XIX se incorporaron galerías de duchas, dependencias y bañeras de mármol; las instalaciones contemporáneas han seguido adaptándose. Por eso la visita permite distinguir la construcción antigua de los añadidos modernos. No todo lo que se ve tiene dos mil años.
Alange no es solo agua: un castillo y un embalse a sus pies
Sobre la población se alzan los restos del castillo de la Culebra, una fortaleza medieval ligada a la figura de Ibn Marwan y a los episodios del siglo IX. Abajo se extiende el embalse de Alange, alimentado por varios cursos de agua de la zona, entre ellos el Matachel. La combinación de termas romanas, fortificación y paisaje explica por qué una escapada puede tener bastante más contenido que un circuito de baños.
Tres paseos para seguir descubriendo Alange
| Ruta de la oficina de turismo | Distancia aproximada | Nivel indicado | Qué ver |
|---|---|---|---|
| Luna Marinera (ruta corta) | 5 km | Baja | Paseo fluvial, vistas del embalse y valle de la Jabata |
| Senda del Valle de la Jabata | 6,5 km | Media-baja | Peñas Blancas, antiguas huertas y caminos rurales |
| Ibn Marwan / castillo | 3 km | Alta | Subida pronunciada y panorámicas del castillo |
Estos datos proceden de las rutas publicadas por la oficina de turismo. La subida al castillo no es un paseo fácil por ser corta: presenta terreno rocoso y tramos estrechos. En verano conviene evitar las horas de más calor, llevar agua y comprobar el estado de los senderos.
Ver por dentro el Balneario de Alange
En este reportaje de Canal Extremadura aparecen escenas del balneario y algunas propuestas turísticas de la zona. Es un vídeo de viaje de 2016, útil para hacerse una idea visual del establecimiento, pero no una evaluación científica de sus tratamientos.
Si el reproductor no se muestra, puede verse en YouTube.
Cómo organizar la visita sin sorpresas
- El balneario está en la calle Baños, 58, Alange (Badajoz).
- Comprueba apertura estacional, disponibilidad de visitas históricas y reserva de tratamientos en la web oficial; los horarios y precios pueden cambiar.
- Si buscas patrimonio, pregunta por la visita a las salas romanas; si buscas un tratamiento, infórmate por separado de sus condiciones y requisitos.
- Reserva tiempo para pasear junto al embalse y visitar el pueblo, no solo las termas.
Fuentes y crédito fotográfico
Documentación histórica: Turismo de Alange, UNESCO y Spain.info. Fotografía destacada de las termas: Carloscabanillas / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0, sin modificaciones editoriales.









